MONEDAS DEL MUNDO

Moneda lidia “estatero”

 La numismática es conocida desde los tiempos del Imperio persa, aunque no puede saberse con seguridad en qué momento comenzó como fenómeno social (coleccionistas). La numismática como ciencia comienza tímidamente en el siglo XIX, época de modernización y apreciación como tales de todas las ciencias, tal y como las entendemos hoy.

Esta ciencia puede dar a conocer testimonio inestimable o de los intercambios y de la economía de los pueblos,también así como de su historia política, geográfica, religiosa, etc. Pocos monumentos arqueológicos revisten toda la importancia de los que estudian la numismática, ya que en ellos ha grabado el hombre sus ideas dominantes y por lo mismo revelan el carácter, las costumbres y las vicisitudes históricas que tales monumentos nos dejaron. Íntimamente ligadas a la numismática se encuentra la epigrafíapaleografíasimbologíaiconología e historia del arte, aportando a todas ellas la numismática nociones esenciales.

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Ejmplos de imágenes que ilustran las especialidades que componen la numismática:

  1. Epigrafía: La Piedra de Rosetta en el Museo Británico.
  2. Paleografía: Imagen de una página del Papiro de Artemidoro.
  3. Símbolo: Diferentes representaciones del símbolo de la cruz.
  4. Iconología: Cesare Ripa. The truth.
  5. Historia del arte: La creación de Adán (1508-1512), de Miguel Ángel, en la Capilla Sixtina (Vaticano).

 

Sistema primitivo de acuñación de las monedas

La numismática clásica se divide en dos partes muy diferentes por más que frecuentemente vayan unidas en los libros que de ella tratan:

  • la doctrinal, que estudia los fundamentos de la ciencia, con la nomenclatura, las bases de la clasificación y otras generalidades.
  • la histórica y descriptiva que desciende al estudio del desenvolvimiento de la moneda en los diferentes pueblos del mundo y clasifica y describe sus distintas interacciones con los billetes. 

Etimología

El término numismática deriva del latín numismatisgenitivo de numisma, variante de nomisma («moneda»)​ y latinización del griego νόμισμα (nómisma, «moneda corriente, costumbre») que deriva de νομίζω (nomízō, «mantener o poseer una costumbre o unos usos, utilizar según costumbre») y este a su vez de νόμος (nómos, «uso, costumbre, ley»),​ derivado en última instancia de νέμω (nemō, «dispensar, dividir, asignar, mantener»).

Catalogación según conservación

Hay que tener en cuenta que esta clasificación está sujeta a cambios de valoración según las circunstancias históricas en torno a la acuñación de las monedas (y otros efectos de función similar). De este modo encontramos monedas muy maltratadas o bien con defectos de fabricación que por ser escasas o incluso, gracias a esos defectos, consiguen un valor mucho mayor.

 

  • Sin circular (S/C): piezas que no han tenido mucha circulación en el mercado, pero han sido destinadas para ello. No tienen defectos.
  • Excelente buena conservación (EBC): no tiene imperfecciones apreciables a simple vista, pero contiene las huellas propias de una breve circulación y algunos pequeños golpes .
  • Muy buena conservación (MBC): buena conservación, pero ha estado claramente en curso y tiene más golpes y hasta rayones .
  • Buena conservación (BC): su valor numismático llega a ser la mitad de la MBC. La circulación y las imperfecciones son evidentes y marcadas .
  • Regular conservación (RC): tiene arañazos, abolladuras, relieves desgastados y otros desperfectos de esta índole.
  • Mala conservación (MC): sus leyendas y dibujos son ilegibles o prácticamente ilegibles. El metal ya no brilla y las imperfecciones son grandes: grietas, abolladuras grandes, erosión del canto, partes rotas u oxidadas etc.

Cuando una moneda está entre dos categorías, se indica con una barra o pleca inclinada, por ejemplo: EBC/MBC. Se añaden símbolos + o – tras una categoría para indicar caracteres intermedios.